Escuchando mentalmente: El Dia de la Bestia by Def Con Dos
El domingo por la noche estuve viendo con mi novia un ratillo del programa de Iker Jiménez en Cuatro. El programa es el de Cuarto Milenio y esta semana hablaban del día de la bestia, es decir, hoy, 6 + 6 + 6. Ponían muchas señales de que se acerca el fin de los días. Propagaban que el primer síntoma es la apostasia (renegar de una religión, dejar de creer, perder la fe, etc). La gente está dejando de creer en las religiones. Hicieron una encuesta en la calle, y todo el mundo se reía de eso del anticristo, el fin de los días, la profecía, la venida del demonio a la Tierra, etc, etc.
Ya decia Robert de Niro (abogaaaadooooo) en "Pactar con el Diablo", "El mayor triunfo del Diablo es hacer creer a la gente que no existe...".
La verdad es que creo que para creer en el Diablo, primero hay que creer en Dios, y eso es una cosa difícil de asumir en esta época de desgracias, guerras, etc. Además, hay que creer en el Dios de los Cristianos. En fin, que eso quiere decir que solo 2000 millones de personas verán el fin de los días (el 30% de la población mundial se supone que es cristiana). El resto, pues a vivir bien sin problemas de Satanes varios.
Pues bien, yo también me río de todas esas cosas, aunque...
sí, hay un aunque, puede ser una serie de casualidades, pero ahí las dejo:
"esta mañana he ido a la estación de la Renfe a coger el tren a las 7:30, y ha pasado a las 7:28 (dos minutos antes de la hora); encima, el siguiente no ha pasado hasta 10 minutos después!!!, cuando a y 35 tenía que pasar otro. Luego, cuando he llegado al metro, justo he perdido un metro, y el siguiente ha tardado 4 minutos en llegar!!!! (mientras que en el otro sentido han pasado dos).
Pero ahí no acaba la cosa. He llegado al curro, y mi papelera había desaparecido, y cuando la encuentro está llena de basura hasta los topes.
Para acabar, me voy a tomar un cafetín, y además saco una botella de agua para OhYeah!. Pues bien, pongo la moneda del cambio de la máquina de 50 céntimos encima del tapón de la botella, y mi café al lado. Entonces, Mr. Danoní pone su botella en la mesa con un ligero golpecillo, y vemos todos atónitos como la moneda cae a la mesa, rebota cual balón del Mundial, y cae limpiamente dentro de mi vaso de café (como si estuviéramos jugando al duro).
Cuatro casualidades negativas en un día??? Pura mala suerte?? Pequeños síntomas de la llegada del anticristo??? Cada uno que extraiga sus propias consecuencias... ahí lo dejo.